Todos los organismos vivos, incluidas las células, se comunican a través de campos electromagnéticos, emitiendo fotones que son captados por el resto. De esta manera, gracias a la comunicación celular, se activan las órdenes para formar los órganos de los organismos vivos. Se trata de una réplica a nivel microscópico de la comunicación que también se da entre las comunidades de animales.

Uno de los pioneros en la investigación de biofotones es el biofisico Fritz Albert Popp, que nos dice:
“Todas las células se comunican con patrones ondulatorios específicos. Se observan estructuras de interferencia específicas, y si las células son idénticas, se dice que tienen el mismo patrón de frecuencia.”

Para transmitir grandes cantidades de información, tendrían que producirse unas 1000 reacciones químicas por segundo en cada célula. En cambio transmitiendo unos pocos fotónes coherentes se puede generar la comunicación de manera mucho más eficiente.
Esto quiere decir que estamos comunicados con todas nuestras partes y los demás organismos a través de la luz que emitimos.

Khalil Bascary y Beatriz Depares.


 

 

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