“Una de las principales diferencias es que el empresario puede ser simplemente quien gestiona los recursos de una empresa que en muchas casos ya puede estar funcionando, mientras que un emprendedor tiene la visión de la empresa antes que nadie, como así también la motivación de llevarla a cabo y por ende comprende los principios espirituales que existen tras las acciones cotidianas de dicha organización.

El empresario puede limitarse a ver un solo nivel de la organización (como el factor cuantitativo de la producción) mientras que el emprendedor puede ver varios niveles simultáneamente ya que éstos existen dentro de él, antes incluso, de materializarse afuera.

La mayoría de los empresarios ponen el foco en lo que sucede “afuera”. El emprendedor consciente aplica la ley universal de correspondencia y desde dentro de sí mismo, comienza a generar la realidad que observa afuera.”

Khalil Bascary

(Extracto de la entrevista para la red GeneXYZ)